El enemigo invisible de la juventud:
cómo la flacidez facial transforma tu rostro

Autor: Tatiana Ivanova

¿Te has dado cuenta de cuánto influyen las líneas y los contornos en la percepción de un rostro? La flacidez facial no es solo una característica relacionada con la edad, sino una zona clave cuyo estado determina si un rostro luce joven y fresco o cansado y apagado. Incluso con una buena piel, la pérdida de definición en las líneas y el "peso" de la parte inferior del rostro pueden añadir visualmente años y transformar lo que vemos en el espejo.

Tati Ivanova
Mamá de 3 hijos
49 años
Médico antiedad y beauty coach
Este problema es tan común que la flacidez facial es la zona que más preocupa a la mayoría de mis alumnas. En las encuestas que realizo con las participantes de mis cursos, casi el 80 % de las mujeres mencionan que, debido a la flacidez en esta zona, se sienten mayores. Como médico y experta en métodos naturales de rejuvenecimiento, he visto cuánto afecta esto a la autoestima: mis alumnas suelen preocuparse mucho más por la flacidez que por las arrugas o los cambios en la zona de los ojos.


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¿Por qué ocurre esto?
La flacidez facial es el resultado de una compleja "interacción" entre los músculos, la gravedad y los cambios naturales en la piel que se acumulan con los años.

Los músculos que antes levantaban el rostro hacia arriba se debilitan, y ahora las propias mejillas y la piel comienzan a caer gradualmente. Las rutinas diarias, como inclinar la cabeza, la tensión al mirar el teléfono o incluso una mala postura, agravan aún más la situación.

El rostro está compuesto por numerosas fascies y ligamentos, una especie de "red elástica" que mantiene su forma. Sin embargo, con el tiempo, esta "red" también se debilita y deja de proporcionar el soporte adecuado. Como resultado, las mejillas parecen deslizarse hacia abajo, creando un contorno menos definido y dando lugar a la flacidez facial que hace que el rostro se vea más pesado y envejecido.

  • ¿Se puede evitar esto o incluso recuperar la firmeza del rostro?
  • Tati Ivanova
    ¡Buenas noticias: sí!

    ¿Por qué estoy tan segura? A lo largo de los años, más de 5000 alumnas han pasado por mis cursos y programas, y para la mayoría de ellas, la flacidez facial ha sido uno de los problemas principales. He visto cómo los ejercicios regulares, un cuidado consciente y el cambio de hábitos pueden transformar literalmente el rostro, incluso cuando parece que ya es tarde para hacer algo.

Para devolver la firmeza al rostro y detener este proceso, el cuidado externo no es suficiente. Trabajo con un enfoque que aborda todos los puntos clave: fortalecimiento muscular, estimulación de la circulación y microhábitos diarios que ayudan a mantener los resultados.

La recuperación del contorno facial no es un proceso rápido, pero cuando ves los resultados, el esfuerzo vale la pena. Existen técnicas y ejercicios comprobados que activan la renovación natural del rostro y le devuelven su forma natural.

Si estás lista para el cambio, entra y descubre por dónde empezar y qué técnicas pueden darte resultados visibles en las próximas semanas