7 HÁBITOS POR LOS QUE ENVEJECEMOS

Guía de hábitos que preservan tu belleza
Autor: Tatiana Ivanova
¿Te has dado cuenta de cómo, con los años, el rostro empieza a cambiar? Incluso si la piel se ve fresca, algo en las facciones parece diferente: como si la ligereza se perdiera y los contornos se volvieran menos definidos. A veces estos cambios no se notan de inmediato, pero con cada año, el reflejo en el espejo parece "pesar" más, y la mirada pierde esa chispa de antes. Y no, no se trata solo de la edad.
Tati Ivanova
Mamá de 3 hijos
49 años
Médico antiedad y beauty coach
Me llamo Tati Ivanova, y como médico antiedad y beauty coach, observo estos cambios en muchas de mis alumnas. A menudo culpamos a la edad o a la genética, pero la razón también está en los hábitos que, día tras día, cambian sutilmente la forma del rostro y aceleran su envejecimiento.

Hoy quiero hablarte de 7 de estos hábitos. Es posible que ni siquiera te des cuenta de ellos, pero están robándole a tu rostro frescura y juventud de manera imperceptible. Al conocerlos, podrás devolver la ligereza a tus facciones, mantener la claridad de las líneas y recuperar el brillo de tu mirada.

Primero, analicemos esos hábitos cotidianos que, sin que te des cuenta, pueden añadir años a tu rostro. Luego, dedicaremos especial atención a uno de los problemas clave que provocan: el cambio en el contorno facial y la aparición de flacidez en la parte inferior del rostro, y descubriremos cómo prevenirlo.

1
Ceño fruncido
Puedes encontrarte con este mal hábito todos los días. Estoy segura de que has notado que muchas personas conducen con la frente tensa; incluso mis alumnas y alumnos suelen quejarse constantemente de las arrugas horizontales en su frente.

¿Cómo se originan? Esto sucede porque, al realizar expresiones faciales, el cuero cabelludo permanece inmóvil y sólo contraemos los músculos frontooccipitales.
¿Cómo evitarlo?

Primero, controla tus emociones y trata, por ejemplo, de sorprenderte no sólo con tu frente y cejas, ¡sino con toda tu cara!

En segundo lugar, pídele a tus seres queridos, amigos o familiares que te avisen si ven que estás esforzando o arrugando tu frente. De esta forma, podrás empezar a tomar control sobre este proceso y eliminar este hábito.
2
Cabeza abajo
Toda nuestra vida ahora está en la pantalla de un teléfono o tablet: deslizamos redes sociales, leemos libros, enviamos mensajes. Y muchas veces lo hacemos con la cabeza inclinada hacia abajo. Con cada inclinación, la cabeza y el cuello soportan una presión adicional, lo que debilita progresivamente los músculos y tejidos de la parte inferior del rostro. Esta zona comienza a perder tonicidad y a «caerse», creando los primeros signos de flacidez facial.

¿Cómo evitarlo?
Procura mantener tu teléfono o libro a la altura del pecho para evitar forzar el cuello y la barbilla. Si te gusta leer antes de dormir, asegúrate de que tu almohada sostenga tu cabeza a una altura cómoda para minimizar la carga sobre el contorno facial.
3
Deshidratación
Beber café, té, bebidas gaseosas y otros líquidos en lugar de agua pura.

Cuando la piel está deshidratada, pueden aparecer edemas, acné, fatiga crónica y dolores de cabeza frecuentes. Esto podría ser el resultado de un déficit de agua en el cuerpo.

Con la edad, el nivel de agua en el cuerpo disminuye, lo que lleva a la densificación de la sangre y la linfa, a una menor elasticidad de la piel y los músculos, y también a dolores de cabeza y articulares frecuentes, además de un metabolismo más lento.

¿Qué hacer?
Hay una regla simple: bebe 30 ml de agua por cada kilogramo de peso corporal. Para las mujeres, vasos de 150-200 ml, y para los hombres, de 300 ml. Comienza con pequeñas cantidades y aumenta gradualmente el consumo. Para hacer el proceso más agradable, añade una rodaja de limón al agua. ¡Disfruta del agua llenando cada célula de tu cuerpo!

«Siempre digo: nuestro rostro es el diario de nuestros hábitos. Durante mis años de trabajo con más de 5000 alumnas, he visto cada vez más cómo los pequeños detalles, como inclinar la cabeza, las arrugas en la frente o el hábito de apretar los labios, cambian sutilmente los rasgos y contornos con el tiempo. Muchas llegan a mí pensando que todo se debe a la edad, pero la verdad es que nuestra apariencia se moldea con nuestras acciones diarias.
Por eso, en el yoga facial que practico, la clave está tanto en los ejercicios regulares como en los cambios conscientes de hábitos. Uno no funciona sin el otro: si solo haces ejercicios pero no revisas tus hábitos, el efecto será menor. Pero al prestar atención a tu rostro y cambiar tus hábitos, podemos mantener su juventud y frescura durante muchos años»
Tati Ivanova

4
Expresión facial tensa
Las líneas nasolabiales suelen formarse debido al hábito de fruncir el rostro o apretar los labios, especialmente en momentos de insatisfacción, cansancio o estrés. Con el tiempo, los músculos alrededor de la boca y las mejillas se acostumbran a esta tensión, y las líneas se vuelven permanentes. Esto provoca que el rostro 'caiga' hacia abajo, acentuando las líneas nasolabiales y añadiendo pesadez en la zona de la mandíbula, lo que da un aspecto más cansado y envejecido.

¿Cómo solucionarlo?
  1. Relaja tu rostro: Identifica los momentos en que frunces el ceño o tensas los labios y relaja conscientemente los músculos.
  2. Ejercicios y masajes: Mantén el tono de las mejillas con ejercicios simples, como inflar las mejillas y exhalar lentamente mientras mantienes los músculos relajados.
  3. Esto fortalecerá los músculos y ayudará a mantener una línea de la mandíbula definida y firme.
Pronto hablaremos sobre el problema principal que más preocupa a las mujeres, y descubrirás qué puedes hacer para solucionarlo hoy mismo. ¡Sigue leyendo hasta el final!
5
Aspecto fruncido
La tensión frecuente en la zona del entrecejo no solo genera líneas de expresión, sino que también afecta a toda la forma del rostro. Cuando fruncimos el ceño o tensamos los músculos del entrecejo, la carga se transmite hacia abajo, a la barbilla y la parte inferior del rostro. Esto provoca un desequilibrio en el tono muscular, debilitando el contorno facial y favoreciendo la formación de flacidez facial.
¿Cómo solucionarlo?
Date a ti misma y a los demás el derecho a cometer pequeños errores y a no ser perfectos. Mantener el rostro relajado ayuda a preservar la claridad natural de sus líneas. Prueba ejercicios para relajar la zona del entrecejo, evitando la tensión que afecta los músculos de la parte inferior del rostro.
6
La tensión de ojos
Esta tensión se genera debido a que a menudo utilizamos nuestro Smartphone como un libro, escribimos muchísimos mensajes y, como consecuencia, nuestros ojos se cansan y se tensan. La respuesta natural de nuestro cuerpo a este estímulo (a modo de defensa) es entrecerrar los ojos.

Otra causa es descuidar nuestros ojos durante los días de sol y luz brillante. En estos casos, debemos protegernos con gafas de sol, para evitar tensar aún más los ojos.

¿Qué hacer para prevenirlo?
  • Si el sol brilla, ponte gafas de sol.
  • Tómate un descanso de tu teléfono inteligente y de la lectura de libros.
  • Realiza este ejercicio:
  1. Cierra los ojos.
  2. Frota tus manos para calentarlas.
  3. Coloca tus manos sobre los ojos.
  4. Realiza este ejercicio varias veces al día.
De esta forma, tus ojos recibirán suficiente sangre, se lavarán con las lágrimas y aliviarán la tensión acumulada.
7
El reflejo en el espejo
Este hábito puede hacernos sentir mayores y menos atractivos. Cada vez que te miras al espejo, notas un granito, una arruga, algo que no te gusta, y empiezas a criticarte. ¿Para qué?

En lugar de eso, mírate al espejo con amor y dite:
“Cariño, te amo, eres hermosa y sé que puedo hacer algo para sentirme aún mejor”.

La realidad es que ya tienes todo el conocimiento necesario para mantener la belleza de tu rostro con ejercicios diarios. Quiero verte sana, joven y hermosa.
Y no olvides usar el espejo para controlar tu postura:
  • Asegúrate de que tus hombros estén abiertos y relajados.
  • Mantén la cabeza erguida y el cuello estirado.
  • Que tus ojos brillen y que siempre lleves en tu rostro una sonrisa maravillosa

Es posible que hayas notado que la mayoría de estos hábitos cambian el contorno de tu rostro de forma casi imperceptible. Esto ocurre porque los músculos y tejidos de las mejillas y el mentón se debilitan debido a la fuerza de gravedad y nuestro estilo de vida. Con el tiempo, pierden tonicidad, lo que lleva a la aparición de flacidez y a una sensación de "pesadez" en el rostro, incluso si la piel aún luce bien.

¿Se puede hacer algo al respecto?
Sí, y la solución está mucho más cerca de lo que imaginas.
Existen métodos efectivos que pueden ayudarte a recuperar la claridad de las líneas y prevenir una mayor flacidez. Vamos a profundizar en cómo detener este proceso y devolverle a tu rostro un aspecto fresco y firme.
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